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Es muy probable que las personas con linfomas no hodgkinianos tengan que ver a varios profesionales sanitarios especializados en diversos aspectos del diagnóstico y el tratamiento. Los equipos de linfomas difieren en su estructuración. También los cargos y las funciones de los profesionales sanitarios que los integran pueden variar, pero en esencia es probable que el equipo se componga de:
- Médicos especialistas en linfomas y quizá en otras enfermedades similares; es probable que haya un hematólogo, y puede haber también un oncólogo.
- Un radioterapeuta, médico especialista en radioterapia.
- En algunos países, una enfermera especialista, que coordina la asistencia a los pacientes y puede ser la persona principal de contacto para ellos.
- Enfermeras especializadas en diversos aspectos de la atención a los pacientes con linfomas, por ejemplo enfermeras de tratamiento.
- Radiólogos, que son especialistas en técnicas de diagnóstico por la imagen, como las radiografías, la TC, la RMN y la PET
- Cirujanos que realizan operaciones como la esplenectomía
- Un consejero
- Otros médicos, que la mayoría de los pacientes no verán, como los anatomopatólogos y los inmunopatólogos. Estos médicos se especializan en analizar los resultados de las pruebas realizadas en muestras de tejidos obtenidos en una biopsia u otra intervención quirúrgica. Sus informes ayudan a los médicos clínicos a llegar al diagnóstico exacto y a decidir cuál es el mejor tratamiento para cada paciente.
Como muestra esta lista, el equipo de linfomas puede ser bastante amplio y comprende profesionales sanitarios especializados en diversos aspectos del diagnóstico y el tratamiento de los linfomas no hodgkinianos.
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Como muestra esta lista, el equipo de linfomas puede ser bastante amplio y comprende profesionales sanitarios especializados en diversos aspectos del diagnóstico y el tratamiento de los linfomas no hodgkinianos. En ocasiones, esta forma de organizarse se conoce como estrategia “multidisciplinar”.
En la mayoría de los equipos de linfomas, los profesionales sanitarios que lo componen celebran reuniones periódicas para comentar los diversos casos que están atendiendo. Es una parte muy importante de la asistencia integral a las personas con linfomas no hodgkinianos.
Las personas que padecen linfomas no hodgkinianos suelen ser vistas de vez en cuando por otros profesionales sanitarios ajenos al equipo de linfomas. Por ejemplo, las radiografías y muchas otras técnicas de diagnóstico por la imagen, como la TC y la RMN , suelen realizarse en el departamento de radiología, y las exploraciones nucleares como la PET o las gammagrafías con galio lo son en el departamento de medicina nuclear. Estos departamentos se encuentran a menudo en el mismo hospital que el especialista en linfomas.
Por lo general, las personas con linfomas no hodgkinianos siguen acudiendo a su médico de familia para cualquier otro problema de salud que tengan. Aunque los médicos de familia no son especialistas en linfomas, podrán ayudar a los enfermos y a sus familias proporcionándoles explicaciones y asesoramiento sobre los linfomas no hodgkinianos y los diversos tratamientos y opciones. Los especialistas en linfomas deben mantener al médico de familia informado del diagnóstico exacto, el tratamiento y cualquier otra cuestión relativa a la atención médica del linfoma.

El hematólogo y el oncólogo
Un hematólogo es un médico especializado el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades de la sangre. Los linfomas no hodgkinianos son enfermedades que los linfocitos, que son un tipo de glóbulos blancos que también circulan por el sistema linfático. Por tanto, muchas personas con linfomas no hodgkinianos son tratadas por un hematólogo.
Un oncólogo es un médico especializado en el tratamiento del cáncer, en particular mediante quimioterapia o inmunoterapia. Algunas personas con linfomas no hodgkinianos son atendidas por un hematólogo y un oncólogo, o sólo por éste.
Uno de estos especialistas decidirá cuál es el mejor tratamiento para cada paciente. Participará en su planificación y se ocupará de cosas como qué fármacos deben administrarse, en qué dosis, con qué frecuencia y cuánto debe durar el tratamiento completo.
El radioterapeuta
Un radioterapeuta es un médico especialista en cáncer y dedicado en particular a la radioterapia. Se ocupa de planificarla, es decir, de decidir cuánta radiación se necesita y la mejor forma de aplicarla a las áreas del organismo que es preciso tratar.
A los radioterapeutas también se los denomina a veces radiooncólogos u oncólogos clínicos. No deben confundirse con los radiólogos, que son quienes llevan a cabo exploraciones como las radiografías ,la TC, la RMN y la PETpara ayudar al diagnóstico de los linfomas no hodgkinianos.
La enfermera de tratamiento
Es una enfermera que ha recibido una formación especial en el uso y la administración de la quimioterapia y la inmunoterapia con anticuerpos monoclonales. A muchos de los pacientes que son tratados en el hospital o en una consulta ambulatoria les administrarán el tratamiento estas enfermeras especializadas.
La enfermera de tratamiento podrá también asesorar sobre los efectos secundarios y sobre lo que debe hacerse si ocurre algo anormal durante un tratamiento.
El anatomopatólogo
Aunque el anatomopatólogo no tiene contacto con los pacientes, desempeña un importante papel en el diagnóstico y tratamiento de los linfomas no hodgkinianos, por lo que el equipo de linfomas lo mencionará. El anatomopatólogo analiza muestras de tejido obtenidas, por ejemplo, mediante una biopsia, emite el diagnóstico definitivo de linfoma no hodgkiniano e informa de si es indolente o agresivo y del tipo. Analiza también los tejidos que se han extirpado durante la cirugía para investigar la presencia de linfoma.
La enfermera especialista En algunos países, una enfermera especialista es una enfermera que se ha especializado en un área determinada de la medicina, en este caso los linfomas no hodgkinianos. Aunque no siempre está directamente implicada en los tratamientos individuales, puede ser la principal persona de contacto para los pacientes.
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