Lymphoma Net - Home

Ayudando a personas con linfoma No-Hodgkin

 
Mail a friend Print this page
 P�gina de Inicio >> Judy
  P�gina de Inicio
  ¿Qué es un linfoma no hodgkiniano?
  Visita al consultorio
  ¿Cómo se tratan los linfomas no hodgkinianos?
  La vida con un linfoma no hodgkiniano
 
Cambios en los hábitos
Cómo llevar una vida saludable con un linfoma no hodgkiniano
Testimonios de pacientes
Cómo encontrar apoyo
Para los cuidadores




  B�squeda
  Glosario
  Otras idiomas
  Webmasters
  Consejo editorial
  Ayuda
  Cont�cto
  Mapa de sitio
  Noticias (En Ingl�s)
  Newsletter (En Ingl�s)

 
 Judy
Back to patient stories | Comparte tu historia

 

Judy, madre, esposa y directora de su propio negocio, se descubrió un tumor en la boca en 1978 que más de veinte años después se convertiría en un linfoma no hodgkiniano.

Judy, madre, esposa y directora de su propio negocio, se descubrió un tumor en la boca en 1978 que más de veinte años después se convertiría en un linfoma no hodgkiniano.

“Creo que fue hace unos 27 años cuando descubrí que tenía un tumor en la boca o, mejor dicho, en el paladar. Me enviaron a un estomatólogo de mi hospital local y me lo extirparon.

“Pensé que ahí se acabaría todo, pero reapareció y el cirujano hizo una biopsia. Sin embargo, siguió sin estar seguro de lo que era, por lo que me enviaron por casi todo el país a varios especialistas, y ninguno pudo determinar cuál era la anomalía. Al cabo de unas semanas el consenso general fue que se trataba de un "pseudolinfoma”.

“Los médicos decidieron irradiar el tumor para eliminarlo, sobre todo porque todas las demás pruebas resultaban negativas. Al final me sometieron a seis semanas de radioterapia, con lo que el tumor desapareció, y ahí quedó la cosa...

“Hasta el 2001. Me sometí a una mamografía de revisión que mostró que tenía otro tumor. No se encontraba en el tejido mamario, sino bastante más arriba, casi en la axila. Otras pruebas confirmaron que padecía un linfoma no hodgkiniano de bajo grado, o indolente, en estadio II. Como sólo tenía dos tumores, los extirparon y me sometieron a radioterapia.

“En 2003, mi médico decidió que debía recibir inmunoterapia con anticuerpos monoclonales para garantizar que no hubiera linfoma en actividad. En la actualidad dice que debemos mantener una actitud expectante, es decir, observar y esperar, porque aunque tengo algunos ganglios linfáticos agrandados, crecen lentamente y todo está tranquilo por el momento.”

Share your story with others on lymphoma-net.org