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Pruebas para el diagnóstico inicial El método más utilizado para establecer un diagnóstico firme de linfoma no hodgkiniano es la biopsia de un ganglio linfático agrandado. Consiste en extirpar todo el ganglio o parte de él para examinarlo al microscopio y realizar otras pruebas en las células anormales de la muestra de tejido.
Una biopsia es por lo general una intervención quirúrgica menor.
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Una biopsia es por lo general una intervención quirúrgica menor. Puede realizarse con anestesia local, en cuyo caso no es necesario que el paciente pase la noche en el hospital.
A veces es necesaria la anestesia general en los niños pequeños o los pacientes especialmente nerviosos, o cuando el ganglio hinchado es muy profundo. En esos casos puede que el paciente deba pasar la noche en el hospital. Aun así, la biopsia en sí es casi siempre una intervención menor.
En ocasiones se extraen células del ganglio a través de una aguja, procedimiento denominado punción-aspiración con aguja fina, pero no siempre es suficiente para diagnosticar los linfomas no hodgkinianos. Es una intervención todavía más sencilla que la biopsia quirúrgica.
Los pacientes deberán otorgar su consentimiento informadoy se les explicará qué disposiciones habrá que tomar para realizar la biopsia; también se les darán otras instrucciones en los días anteriores a la intervención, por ejemplo, si deben permanecer en ayunas antes de ella.
Según la ubicación del linfoma, puede que, además de un ganglio linfático, sea necesario analizar otros tejidos; en concreto, es frecuente realizar una biopsia de la médula ósea. También en este caso se comunicará la decisión al paciente y se le proporcionará toda la información necesaria antes de realizar la biopsia.
Un linfoma puede diagnosticarse a partir de la biopsia. El anatomopatólogo deberá examinar al microscopio el tejido obtenido en ella, por lo que el diagnóstico no estará disponible de inmediato; suele tardar entre una y dos semanas.
Si la biopsia confirma la presencia de un linfoma, también se podrá saber si es un linfoma no hodgkiniano o un linfoma de Hodgkin, qué tipo o “grado” de linfoma es y en qué grupo se incluye (indolente o agresivo).
Sin embargo, posiblemente hagan falta más pruebas. Pueden dividirse en dos grandes grupos:
- Análisis de sangre para evaluar el estado general del paciente.
- Pruebas de estadificación para determinar la ubicación del linfoma en el organismo.
Los análisis de sangre más utilizados para evaluar el estado general son:
- El hemograma completo, que informa del número de células sanguíneas(glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) en la sangre.
- Las pruebas de función hepática, que informan de cómo está funcionando el hígado.
- Las pruebas de función renal, que informan de cómo están funcionando los riñones.
- Las determinaciones de lactato-deshidrogenasa (LDH), que informan sobre la cantidad de linfoma que hay en el organismo.
Por lo general, la sangre necesaria para todos estos análisis se extrae de una sola vez. Es probable que los análisis de sangre se repitan periódicamente, tanto durante el tratamiento como después de él.
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